sábado, abril 01, 2006

Flash Electrónico (Algunas consideraciones)

El flash electrónico es como el sol particular del fotógrafo, puesto que, en la mayoría de las tomas sustituye a la luz solar para que la exposición sea suficiente.
El flash puede hacer algo más que iluminar algo oscuro, puesto que es la luz más fácilmente transformable y de la que el fotógrafo puede disponer en cualquier momento para utilizarla como "luz diurna". Puede iluminar de manera directa o reflejada, difusa, filtrada o polarizada. El flash puede acentuar en gran medida el ambiente reinante y gracias a él se pueden intensificar algunos efectos luminosos y borrar otros. Esto afecta a la claridad, los colores, la dirección de la luz y la formación de sombras. El flash puede ser un complemento de la luz disponible, subordinándolo a la atmósfera existente. Puede funcionar como luz de relleno para, aclarar sombras, borrar una dominante azul en sombras abiertas, eliminar total o parcialmente una dominante amarillo-rojiza, hacer desaparecer reflejos de color, enlazar la atmósfera de una puesta de sol con motivos en primer término, oscurecer fondos claros y sin contrastes, obtener colores más vivos usando diafragmas más cerrados en tomas cercanas, rejuvenecer un rostro, destacar ciertos colores,...
El flash frontal directo origina imágenes sin relieve, sin plasticidad, aunque con colores limpios e intensos, además de hacer desaparecer defectos de la piel en el rostro.
Al fotografiar con flash directo a una persona de lante de una pared clara, parecerá estar pegada en ella, proyectando una sombra negra y dura sobre el fondo (debido a que el fondo es claro y el sujeto no guarda la debida distancia). Si se fotografía con el flash separado de la cámara, la imagen gana plasticidad resultando menos plana. La iluminación mediante una suave luz lateral proporciona a los cuerpos un efecto espacial.
Para evitar la dureza del flash se puede iluminar al sujeto indirectamente, con lo que las sombras no serán molestas. Un difusor acoplado al reflector suavizará la luz, tanto más, cuanto mayor sea, si bien, la cantidad de luz total se verá reducida.
Cuando se rebota el flash sobre una superficie blanca mayor de 1 metro cuadrado tipo, pared, techo, reflector, pantalla o lámina de aclarado, se puede prescindir en la mayoría de los casos de la ley del cuadrado de la distancia. La superficie reflectante actúa como fuente de luz y, es una forma de evitar el "efecto de ojos rojos" en los retratos. Si habrá que tener en cuenta que el reflector del flash esté en una posición óptima. Si la distancia al motivo es de 1 o 2 metros, habrá que inclinar el reflector del flash unos 90º; para una distancia de por ejemplo 4 metros, se inclinará unos 60º. Si la distancia es mayor, el reflector debe enfocar hacia el primer tercio de la distancia al motivo. En todos estos casos habrá que tener en cuenta la ley del ángulo de incidencia (el ángulo de incidencia debe ser igual al de reflexión).
En ocasiones, mejor que una iluminación indirecta rebotando el flash contra una superficie reflectante, resulta más seguro utilizar un cristal de luz dispersa angular sobre el reflector del flash. Aunque probablemente la dispersión de la luz será menor que rebotando el destello, es seguro que llegará al motivo principal; además, permitirá fotografiar en el exterior o interiores de gran tamaño de manera que la luz pierda parte de su dureza y reduciéndose el riesgo de "ojos rojos".
Siempre es bueno situar, por precaución, el reflector del flash a una distancia focal más corta que la del objetivo utilizado o equiparlo con un cristal de dispersión angular.
En el caso de utilizar el flash rebotado, el camino más largo que debe recorrer la luz, ha de seguir estando dentro del alcance límite del flash. Este camino no es la distancia entre la cámara y el motivo, sino desde el flash a la superficie de reflexión más la distancia desde dicha superficie al motivo. Adeás habrá que tener en cuenta la pérdida de luz por dispersión.
Para mejorar la calidad de la luz se puede recurrir a separadores de luz. Hay sistemas que disponen de un "segundo flash" que puede activarse por separado. Este flash adicional debe utilizarse cuando el reflector principal proporciona luz indirecta y, especialmente, cuando se ilumina una pared o un techo como superficies de reflexión. Este segundo elemento proporciona un 10-15% de la iluminación total, dirigiéndose directamente al motivo; el 85-90% restante corresponde al flash principal. La dispersión de la luz emitida por el reflector principal y la pérdida de luz de 1 a 3 diafragmas que esto conlleva, varía la relación de las dos fuentes entre sí de manera que, a mayor dispersión de la luz principal más intenso es el efecto del destello del "segundo flash".
Si el flash únicamente puede dispararse desde la zapata sobre el visor de la cámara, conviene evitar, si esposible, la exposición sólo por flash. Estéticamente es preferible añadir un poco de luz de flash a la luz ambiente. Un objetivo luminoso sería adecuado para unir la luz interior ambiental y la del flash adicional. Muchas veces es preferible tomar una fotografía con una sensibilidad 200 o 400 ISO y una exposición mixta, que una fotografía con baja sensibilidad y sólo flash.
Uno de los primeros problemas que se le plantea al fotógrafo al utiliza el flash y sobre todo en manual, es saber que diafragma utilizar. Aunque en la unidades actuales esto suele venir dado por indicaciones en una rueda o pantalla LCD, se puede calcular ese dato aplicando la siguiente fórmula: diafragma = número guía / distancia del flash al motivo. Sin embargo, a menudo habrá que corregir el valor de diafragma obtenido mediante esta fórmula; por ejemplo: En interiores grandes o exteriores y especialmente cuando hay poca luz, dado que no hay reflexión en las paredes, el diafragma calculado debe abrirse en uno o dos pasos (números f). Sólo será fiable el valor dado por la fórmula cuando el ángulo formado por el eje óptico y el del reflector del flash no sea superior a 30º. En el caso de una iluminación lateral, tras calcular el diafragma, también habrá que hacer correcciones: Con un ángulo de 45º se abrirá 1/2 diafragma, para 60º 1 diafragma, con 70º 2 diafragmas, y si el ángulo es de 80º o mayor, el flash sólo produce un efecto luminoso, no debiendo diferenciarse de la luz ambiente (o de la del flash principal) en más de 1 diafragma.
Si se duplica la sensibilidad utilizada el número guía se multiplica por un coeficiente 1,4. El número guía se duplicará si la sensibilidad aumenta en 6º (o la indicación ISO se multiplica por 4).
Con los objetivos zoom poco luminosos los límites de alcance del flash son críticos, si bien, es posible aumentar el alcance del flash: Utilizando una sensibidad mayor, ajustando un diafragma de trabajo mayor, concentrando más la luz mediante un ajuste tele o, con la ayuda de varios flashes y por ejemplo un espejo.
Hay que tener en cuenta que la luz emitida por una fuente de luz puntual, como el flash, ve disminuída su intensidad en el cuadrado de la distancia a la fuente de luz; por ejemplo, si la intensidad de iluminación en una determinada distancia es 1, al duplicar la distancia la intensidad será 1:2 al cuadrado=1/4 y si la distancia es el triple sólo 1:3 al cuadrado=1/9. Por tanto, si por ejemplo se fotografía a un sujeto a una determinada distancia y con un diafragma determinado; si la distancia al sujeto se duplica, habrá que abrir no un diafragma sino dos para que la nueva exposición sea correcta.
Cuando hay que fotografiar con flash motivos escalonados y hay una diferencia de por ejemplo dos diafragmas entre la persona más alejada del flash y la que está más cerca de él, para evitar que la persona más alejada quede subexpuesta habrá que aumentar la distancia del flash, lo que disminuye la luminosidad en la fotografía y disimula el problema. Otra solución es prolongar el camino que debe recorrer la luz mediante flash rebotado.
Los números guía elevados permiten una mayor distancia respecto al motivo, con lo que las fotografías resultan mejor iluminadas y de un modo más uniforme.
El problema que ocasionan los objetos escalonados es frecuente cuando se utiliza el flash en automático (la unidad se apaga cuando una célula fotoeléctrica incorporada considera que la luz que refleja el sujeto, y que le llega del flash, es suficiente para una exposición correcta). El sensor no puede distinguir que zona es más importante y habrá que rebotar el flash en el techo o utilizar un reflector.
En automático una persona vestida de negro ante una pared blanca, en la iágen, aparecerá "más negra" ya que el blanco predomina en la imagen y se refleja mucho. Igualmente una persona con un vestido blanco ante una pared oscura quedará demasiado clara, ya que el color oscuro predomina en la imagen y se trata como gris. Lo mismo sucede en exteriores o cuando el fondo está muy alejado del motivo, ya que sólo reflejan luz los detalles del sujeto dentro del alcance máximo del flash y el fondo absorbe la luz, con lo que el flash lo trata como una superficie oscura, "centelleando" más tiempo para intentar alcanzar la reflexión necesaria y provocando así la sobreexposición del motivo. Para evitar estos efectos habrá que abrir o cerrar más el diafragma, según el caso.
La distancias focales que se utilizan también han de ser tenidas en cuenta al fotografiar con flash. En general, si la distancia focal es corta, el fondo aparece siempre oscuro; con un objetivo normal o un tele corto el fondo es aparentemente "neutro", mientras que con un potente tele el fondo aparecerá más claro, siendo la iluminación más uniforme.
El fotógrafo puede influir en la diferencia de luminosidad en una estancia, eligiendo la distancia focal del objetivo. En general, el flash siempre es más claro que la luz interior, asi que no es necesario desconectar ninguna fuente de luz, al contrario, puede ser conveniente encender el mayor número posible de fuentes de luz para conseguir una atmósfera más definida. Debido a lo momentáneo del destello, las lámparas son reconocibles como fuentes deluz encendidas, pero sin gran influencia sobre la iluminación total, salvo cuando el tiempo de exposición es mayor de 1/30 de segundo. Ajustando una velocidad de sincronización rápida, sólo actuará el flash directo, anulándose el efecto de la luz interior. También, cuanto más cerca esté el flash del motivo principal, con mayor facilidad quedará este en sombras. Si la distancia del motivo a un fondo claro es suficiente, la velocidad de sincronización es alta y, el diafragma es pequeño, el fondo claro se oscurece.

domingo, marzo 26, 2006

La Fotografía Astronómica

Las estrellas no permanecen estacionarias en el firmamento debido a la rotación terrestre, de manera que sus estelas producen imágenes interesantes cuando se fotografían recurriendo a largas exposiciones. Se procede de la siguiente manera.
Habrá que recurrir a sensibilidades altas, por ejemplo, en el caso de que se trabaje con película una buena opción es la Tri-X 400 para blanco y negro o la Ektachrome 400 (película reversible) para color. Con la cámara montada en un trípode estable, se sitúa el diafragma a la mayor abertura y se enfoca al infinito apuntando hacia un grupo de estrellas. En la posición "B" ("bulb", "bola",...) para la obturación, apretamos el disparador manteniendo abierto el obturador durante al menos 4 minutos (habrá que utilizar un cable disparador para evitar que la cámara se mueva). Tras la exposición, se espera al menos 1 minuto y tras cerrar un punto el diafragma (si por ejemplo se partía de un f/3,5, habrá que utilizar un f/8), se realiza una nueva exposición de 4 minutos sobre el mismo fotograma (técnica de la doble exposición: hay cámaras que incorporan un mando o función para llevar a cabo la doble exposición o múltiples exposiciones sobre el mismo fotograma; en las cámaras manuales sse puede hacer retroceder la película al fotograma deseado para la doble exposición). De nuevo se espera 1 minuto y se continúa exponiendo sobre el mismo fotograma hasta llegar a f/16. Una vez revelada la película, en la copia las estrellas aparecerán como series de líneas a modo de estelas (si estas líneas son nítidas y finas, la cámara estaba bien enfocada a infinito, y si son rectilíneas y no dentadas el trípode es suficientemente estable).
Para obtener los mejores resultados es mejor realizar las tomas lejos de las luces de las ciudades y en noches "sin luna", oscuras, para poder utilizar tiempos de exposición largos sin que se produzca la sobreexposición del fondo oscuro. Entre cada exposición, conviene tapar el objetivo para que no lo empañe el rocio nocturno, en cuyo caso habrá que limpiarlo con papel limpia-objetivos.
La tierra gira alrededor del polo norte sidéreo a razón de 15º/hora, es decir, 1º cada 4 minutos. Por esta razón se produce la ilusión de que las estrellas giran alrededor de la Estrella Polar (en las proximidades del polo norte celeste), que se encuentra en el extremo de la lanza de la Osa Menor. Si se toma una fotografía de la zona norte del firmamento, con una exposición de al menos 4 minutos, en la copia final las estrellas se verán como arcos de circunferencia (rastros circulares) girando alrededor de la Estrella Polar.
Exposiciones de 5, 10, 15 o 20 minutos con el diafragma a la mayor abertura pueden dar lugar a imágenes sorprendentes de constelaciones como la Osa Mayor, Orión o Casiopea.
Para fotografiar cometas, habrá que utilizar sensibilidades altas (ISO 400-800) con el objetivo a la máxima abertura de diafragma, y exponer durante 10 a 30 minutos. Debido a la rotación terrestre se obtendrá una imagen movida del cometa (para que la imagen del cometa fuese nítida habría que recurrir a cámaras especiales, de seguimiento, que como su nombre indica siguen al cometa en su movimiento).
Para fotografiar Estrellas fugaces, se puede utilizar la misma técnica que en el caso de la s estrellas registradas como estelas. Estos meteoros penetran en la atmósfera a una velocidad de unos 40 Km/seg, apareciendo a distancias entre 80 y 100Km de la superficie de la Tierra. Las noches oscuras (sin luna y lejos de la luces delas ciudades) y despejadas son las mejores para fotografiar estrellas fugaces, pudiendo observarse entre 5 y 10 meteoros por hora aumentando su frecuencia después de medianoche y en la segunda mitad del año. Hay unas fechas del año en que las lluvias de estrellas son frecuente:
Lluvias de estrellas y fechas en que se producen
Nombres Fechas
Cuadrántidas 1-4 de enero
Líridas 19-23 de abril
Eta Acuáridas 1-6 de mayo
Delta Acuáridas 26-31 de julio
Perseidas 9-15 de agosto
Oriónidas 18-23 de octubre
Leónidas 14-18 de noviembre
Geminidas 10-23 de diciembre
La Luna es un motivo que puede ser interesante fotografiar. Puesto que es un objeto iluminado, habrá que exponer de la misma manera que se procede para fotografiar cualquier sujeto iluminado por la luz solar en la Tierra si se trata de una luna llena (totalmente iluminada). Si la luna se encuentra en fase intermedia, entre llena y cuarto, se necesita el doble de exposición, es decir un punto más de diafragma. La media luna requiere cuatro veces más exposición que la llena, esto es, dos puntos más de diafragma; y la luna creciente necesitará hasta 10 veces más exposición (habrá que provar a abrir el diafragma en 3, 5 o más puntos). La luna resulta bastante pequeña para ser fotografiada con un objetivo normal (50 mm en el formato 135 mm), con el cual tendrá menos de 0,5 mm en el fotograma. En cambio utilizando un teleobjetivo largo, de al menos 300 mm, en la copia se podrán observar detalles de la superficie del satélite.
Se puede calcular el diámetro de la imagen lunar en el fotograma mediante la siguiente fórmula: distancia focal del objetivo (mm)/110=diámetro de la imagen lunar en el fotograma (mm).
Las estrellas tienen diferentes colores y para captar el color de las estrellas (salvo que se trabaje en digital) habrá que recurrir a películas en color como la gama Ektachrome de Kodak o Fujichrome (Provia o Sensia) de Fuji, de alta sensibilidad, y, con el diafragma a su máxima abertura y la cámara montada en un trípode, exponer durante 10 a 30 minutos o más con el enfoque a infinito.Cuanto más tiempo de exposición, más largas serán las estelas de las estrellas en el fotograma.
http://escena.ya.com/ARA-FOTOGRAFO

sábado, marzo 18, 2006

La Fotografía de Desnudo Artístico


A mediados del siglo XIX, un nutrido número de daguerrotipistas parisinos debían su fama a las fotografías de desnudos. Daguerrotipos con cierto toque erótico comenzaron a verse en los burdeles de lujo y los estudios de algunos ópticos parisinos famosos. Se trataba de daguerrotipos en su mayoría estereoscópicos y coloreados a mano.
En Inglaterra, el cuerpo desnudo era protagonista de daguerrotipos y posteriormente fotografías en papel que escendalizaban a la opinión pública y que, incluso la prensa consideraba obscenas e indecentes. Ni siquiera las fotografías de zulus realizadas con fines antropológicos, o los desnudos llamados "académicos", realizados con fines artísticos, dejaron de ser reprobados.
También en Francia resultaba difícil establecer la diferencia entre arte y pornografía. Artístas como Ingres o Delacroix recurrían a los daguerrotipos académicos, en los que las imágenes no resultaban provocativas, para analizar una pose o corregir convencionalismos erróneos. Por otro lado, las imágenes de nativos desnudos que los ingleses calificaban de indecentes para los parisinos tenían carácter científico.
Cuando en la década del 1850 apareció la fotografía en papel comenzaron a proliferar imágenes de desnudos. En Francia surgían las "polkas" o fotografías en las que aparecían grupos manteniendo relaciones sexuales, así como juegos de cartas que mostraban imágenes similares a contraluz; mientras, en Inglaterra aparecían los "stanhopes" o imágenes eróticas microscópicas que se visionaban con una lupa.
Se aceptaban cuerpos desnudos en pinturas, pero en fotografías eran demasiado reales y personalizados. Un ejemplo de repulsa social es la condena impuesta a Adolpohe Braun, fotógrafo francés, por fotografiar pinturas de desnudos.
O. G. Rejlander, fotógrafo sueco afincado en Londres, realizó sus primeros desnudos fotográficos en el Reino Unido en 1857. En su famoso montaje "Two forms of life" (1857), publicado en el Boletín de la Real Sociedad Fotográfica de Londres, utilizó modelos desnudos fotografiados por él mismo, que luego recortó e incrustó en la imagen final con la intención de contraponer el vicio a la virtud. Sus imágenes de desnudo provocaron tanta controversia entre el público en general, que el autor optó por trabajar en exclusiva para los pintores que recurrían a sus imágenes como modelos pictóricos.
Un hecho similar se produce en EE.UU con Thomas Eakins, uno de los más famosos pintores de la época, el cual recurría a la fotografía para sus clases de anatomía en la Academia de Arte de Pensilvania. Pero sus fotografías y pinturas de desnudos femeninos, demasiado exlícitas pra la época, provocaron su despido.
Sin embargo, entre finales de los 1850s y los 1870s, Lewis Carrol, realizó numerosas fotografías de desnudos totales y parciales a "chiquillas", entre ellas la protagonista de su obra "Alicia en el país de las maravillas", y los ingleses no las tacharon de lascivas o inapropiadas porque respondían a convenciones artísticas. Las imágenes parecían espontáneas y naturales, además, por aquel entonces, un niño desnudo era un símbolo de inocencia. También en esta época victoriana la fotógrafa Margaret Cameron hizo fotografías de vírgenes con niños, para alguna de las cuales ella misma posó.
Con la aparición de métodos de reproducción fotomecánica nacieron publicaciones y revistas que crearon vínculos de unión entre lo que se consideraba arte y lo que se consideraba pornografía, es el caso de "Le Nu décoratif", "Le Nu esthétique", "En costume d'Eve" o "Le Nu académique". También surgieron postales con imágenes de un erotismo más sutil y discreto.
No obstante, a lo largo del siglo XIX las fotografías de desnudo no estaban presentes en las exposiciones, llegando a ser prohibidas en las muestras organizadas por la "Societé Française de la Photographie".
Sólo a finales del XIX hay una serie de fotógrafos franceses, defensores de la fotografía como arte, para los que estas fotografías debían ser consideradas obras de arte; si bien, en su búsqueda de "la verdad y la belleza" se encasillaron en géneros clásicos y enfoques que buscaban lo espiritual en oposición a lo carnal o erótico. En esta corriente pictorialista, la mujer era el centro de todo, se trataba de reflejar la pureza del alma de las mujeres y su papel de madres.
Para los pictorialistas británicos, el desnudo femenino no era adecuado en su visión de la mujer como madre y esposa; mientras que para los franceses el desnudo era aceptable siempre que se respetasen las convenciones, en consonancia con la Iglesia y la familia. A menudo, las modelos posaban de manera decorosa y clásica, aunque también se realizaban tomas que no se mostrarían a nadie. Estos fotógrafos si lograron introducir el desnudo en exposiciones, revistas y libros.
En la década del 1870 aparecieron en el mercado alemán postales de desnudos atrevidos; mujeres tomando un baño y mujeres africanas semidesnudas empezaron a ser tan habituales como denudos a modo de escultura clásica, al tiempo que, por otro lado, se podían encontrar postales con escenas fetichistas, lesvianas que se desvestían unas a otras, e imágenes "lascivas" destinadas a colección o al comercio.
Si en los 1880s las impresiones a dos tonos permitían imprimir fotografías con poca tinta, al iniciarse el siglo XX se podían reproducir rápidamente gran cantidad de imágenes, lo que llevó a que aumentara considerablemente el número de revistas especializadas en todo tipo de gustos sexuales.
Aunque con el lanzamiento al mercado de una cámara de la casa Kodak, los aficionados ya podían tomar sus propias fotografías, el desnudo no solía ser el tema porque había que enviar el carrete a un laboratorio fotográfico donde cualquiera podría ver las fotografías.
En los 1920s, el desnudo ya era tema central de la fotografía artística. La cuestión es que con el tiempo las fotografías de desnudo pasaron de ser un tesoro o una curiosidad a convertirse, a partir de 1950, en algo muy habitual en el campo de la fotografía y en otros campos. Las obras de los fotógrafos de desnudos comenzaron a aparecer en publicaciones y exposiciones importantes.
Después de la Primera Gerra Mundial, la libertad reinante da paso al realismo fotográfico. De esta época son las imágenes de Edward Weston, en ocasiones encuadradas de forma que los modelos desnudos no mostraban cabezas ni miembros que pudiesen distraer la atención. Son también los años de Man Ray con sus desnudos solarizados, y de André Kertesz, con el uso de distorsiones mediante espejos alejándose del realismo.
En 1949, se editan ocho millones de calendarios Pirelli y el realismo fotográfico va tomando fuerza.
Después de la Segunda Gerra Mundial la revista Playboy amplía los límites del realismo fotográfico. En los 1960s triunfan las imágenes explícitas y provocativas de Helmuth Newton y en los años posteriores, Robert Mapplethorpe y Herb Ritts muestran desnudos sin concesiones con intención de provocar al espectador, pero con una técnica muy cuidada e imágenes muy elaboradas. El realismo fotográfico se impone sobre la abstracción y la fotografía sale del regazo de la pintura.
En la actualidad, hay distintos tratamientos del desnudo fotográfico: el desnudo conceptual, el desnudo abstracto, el desnudo erótico o sexy en determinadas revistas y calendarios, el desnudo de "glamour" o con ropa sexy en revistas de moda, el desnudo deportivo, el desnudo naturista en revistas para nudistas y naturistas y, en definitiva, una amplia gama de posibilidades que dentro del ámbito de la fotografía artística es una de las opciones más creativas. Para los fotógrafos el desnudo permite tratar temáticas espirituales y platónicas, y también es un medio para transmitir sensaciones o ideas acerca del amor y del deseo. Por otro lado, la sociedad ya no se escandaliza ante el desnudo y no siente vergüenza al observar un cuerpo desnudo.
Si inicialmente el desnudo era fundamentalmente femenino, si obviamos las imágenes de niños desnudos que supuestamente buscaban transmitir inocencia; con el tiempo el desnudo masculino se fue haciendo un hueco, no como un elemento más de la composición sino com protagonista, a raiz de la ayuda que estos desnudos suponían para muchos artístas a la hora de crear esculturas y pinturas. También de ha superado la barrera de la edad en el sentido de que si hoy en día algunas de las imágenes tomadas en el pasado a niños podían ser calificadas de pedofilia, la desnudez del cuerpo de ancianos o personas no tan jóvenes o saludables comienza a no resultar incómoda para el observador.
Si en el siglo XIX, la composición y la pose de la modelo eran muy cuidadas, ahora no siempre se inicia la sesión fotográfica con ideas preconcebidas. Las poses "normativas" se pasan por alto y el fotógrafo se mueve alrededor del modelo buscando nuevos ángulos, nuevos encuadres. Se busca un nuevo enfoque, a veces mezcla de realismo y abstracción y se hacen tomas de fragmentos del cuerpo.